Resumen
Allí vivía un bicho saqueador como ningún otro. Este no era un bicho ordinario, eso te lo aseguro. Este tenía la peculiar costumbre de gritar "¡YIPEEE!" en los momentos más inesperados, a menudo sorprendiendo a los jugadores y a sus compañeros criaturas.
El bicho del botín, cariñosamente conocido como Yipee, tenía una pasión por los objetos brillantes. Se deslizaba por los niveles del juego, sus pequeñas patas haciendo clic en los suelos metálicos, con los ojos brillando de avaricia. Cada vez que encontraba un objeto particularmente valioso, no podía contener su emoción y gritaba "¡YIPEEE!" haciendo eco a través de los pasillos de los niveles
Un día, Yipee se encontró en una parte particularmente peligrosa del juego, conocida como la Cámara de la Muerte. Los jugadores rara vez se aventuraban aquí, ya que los riesgos eran grandes, pero las recompensas eran aún mayores. Yipee, impulsado por su insaciable codicia, navegó por las peligrosas trampas con una sorprendente agilidad. Era casi como si conociera el lugar como la palma de su... bueno, lo que
Mientras Yipee corría alrededor de una esquina, se topó con la vista más increíble: una pila de botín tan vasta y brillante que apenas podía creerlo con sus pequeños ojos. Abrumado por el éxtasis, soltó el "¡YIPEEE!" más fuerte que jamás había gritado. El sonido reverberó por la cámara, desencadenando una reacción en cadena de eventos.
Desconocido para Yipee, su exclamación había desencadenado una trampa oculta. Las paredes comenzaron a cerrarse y las púas emergieron de los suelos y techos. Yipee, dándose cuenta de su error, trató de escapar, pero el botín era demasiado tentador. No podía dejarlo atrás.
A medida que las paredes se cerraban y los picos se acercaban, Yipee hizo un último y desesperado intento de agarrar la gema particularmente brillante. Justo cuando las paredes la aplastaron, el bicho del botín soltó un último, aunque amortiguado, "¡YIPEEE!"
A partir de ese día, los jugadores de Lethal Company ocasionalmente escucharían un distante "¡YIPEEE!" en el juego, un recordatorio fantasmal del trágico final del error del botín.
Fuente del modelo
